No lo olvide: tenemos nueva reforma tributaria. Mirémosla en detalle

La nueva reforma tributaria cumplió la promesa del Gobierno nacional en el sentido de no poner nueva carga tributaria sobre los hombros de las personas de a pie. Sin embargo, y a pesar de que su prioridad principal fue garantizar la continuidad de los programas sociales que hicieron parte de la respuesta del Gobierno nacional a la pandemia, la iniciativa introdujo reformas importantes en materia fiscal.


Conocer los detalles de la nueva reforma es también importante en un contexto como el colombiano por tres razones. La primera es que nuestro panorama fiscal y tributario está marcado por una constante actualización de las reglas de juego; trece reformas tributarias en lo que va de este siglo, y tres durante el actual gobierno dan cuenta de ello. En segundo lugar está la importancia de conocer el panorama actual en esta materia, dada la cercana posibilidad de que el próximo gobierno impulse una nueva iniciativa en este sentido.


Por último –y quizás más importante– está la necesidad de que la ciudadanía se informe sobre lo que está ocurriendo en este frente para, con ello, entender mejor las decisiones que toman sus gobernantes, y tomar decisiones informadas al momento de votar.


La reforma tributaria fue aprobada el pasado 7 de septiembre y fue sancionada una semana después por el presidente de la República, quien destacó la ley como la reforma fiscal “más importante de este siglo”. La norma no modificó la estructura del IVA y no aumentó la base gravable ni la carga tributaria del impuesto de renta para personas naturales. El principal recaudo de la reforma proviene de un aumento generalizado del impuesto de renta a las empresas. También incluyó medidas de austeridad, recaudos por control de evasión y una nueva normalización tributaria.


Tal y como lo hicimos en julio, cuando se presentó el proyecto de ley, en el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana hicimos un análisis profundo del resultado final de la reforma, luego de su paso por el Congreso. Esta lectura exhaustiva está contenida en nuestro más reciente informe, titulado Una mirada en profundidad a la nueva reforma tributaria.


El informe se divide en cinco bloques: aumentos del recaudo; programas sociales; medidas para incentivar la reactivación económica; impacto en los entes territoriales; y finanzas públicas.

Invitamos a nuestros lectores a leer el informe. Sin embargo, queremos resaltar algunos de los elementos centrales del análisis que llevamos a cabo.


Respecto a los aumentos del recaudo, por ejemplo, llama la atención que, por sexto año consecutivo, Colombia permitirá que quienes han ocultado sus activos en el exterior legalicen su posesión en el país pagando un impuesto del 17 por ciento. La tasa podría llegar al 8,5 por ciento, en caso de que los activos se repatrien con vocación de permanencia –esto es, que permanezcan en el país por más de dos años–.


Aun en medio de un escenario como el actual, marcado por la necesidad de asegurar nuevas fuentes de financiación para el Estado colombiano, esta medida envía un mensaje negativo, en el sentido de que los evasores de impuestos pueden seguir incumpliendo con sus obligaciones, pues sus estrategias para ahorrar dinero siguen siendo elevadas a estatus de ley. El panorama es todavía más complejo por cuenta de informaciones como las derivadas de los denominados Pandora Papers.


Por otra parte, el aumento de la tarifa del impuesto sobre la renta de las empresas hace que la reforma sea progresiva. La razón, explica el informe, es que el 99,9 por ciento de los dividendos pagados por las empresas a las personas naturales va a los 3,5 millones de declarantes de renta con mayores ingresos. Aumentar impuestos a las empresas reduce el dinero que estas tienen para repartir en utilidades a sus accionistas. Esto implica que se reducen los ingresos de los colombianos de más altos ingresos, y el dinero va para financiar el gasto social que beneficia a las personas de menos ingresos.


El informe también detalla uno de los aspectos más importantes de la nueva reforma, relacionado con las modificaciones a la regla fiscal. La norma define un límite en el nivel de deuda nacional. Así, se estableció que el límite de la deuda es del 71 por ciento del PIB y que su ancla será del 55 por ciento.


Adicionalmente, el informe permite conocer en detalle las modificaciones que la reforma tributaria le hizo al Presupuesto General de la Nación para este año, con un nivel mayor que al entregado durante el debate legislativo. De esta forma, es posible conocer a qué entidades y sectores se les entregó dinero adicional y, en los casos en los que es posible saberlo, cuánto se destinó para funcionamiento y cuánto para inversión.


Se trata, en últimas, de un análisis útil para entender las medidas priorizadas por el Gobierno nacional para dar respuesta a la actual coyuntura, y los frentes que se priorizaron para dar cumplimiento a los anuncios hechos como parte de la respuesta institucional a las demandas que dieron origen a las movilizaciones ciudadanas en el marco del paro nacional –que, precisamente, tuvo como una de sus consecuencias el retiro del proyecto de reforma que fue presentado en abril de este año–.


De nuevo, los invitamos a leer el informe. Comprender la estructura y el panorama actual del sistema tributario colombiano, además de ser un derecho de toda la ciudadanía, es más que útil en medio de la actual coyuntura –tanto la derivada de la pandemia, como la campaña electoral que ya estamos viviendo–.