El Pulso Social y la lucha contra el pesimismo en Colombia

Los resultados de las elecciones para Congreso y Presidencia han marcado cambios en la estructura política y social del país. La incursión de nuevas, colectividades, agendas y reivindicaciones en el debate público señala también nuevas prioridades en materia de política pública.

El inicio del nuevo gobierno estará marcado por el impulso de reformas en temas estratégicos para Colombia, como la política tributaria, las pensiones, el sistema de salud y los programas sociales. Elementos estructurales relacionados con el empleo, la pobreza y la generación de ingresos, agravados por la pandemia por covid-19, estarán en el centro de la discusión.


Con el objetivo de conocer cuáles son los temas que más están preocupando a los colombianos, nos remitimos usualmente a la encuesta Pulso Social, realizada por el Departamento Nacional de Estadística (Dane). Se trata de una herramienta útil para conocer como analiza la ciudadanía el presente, y cuáles son las perspectivas a futuro.


Realizada con el apoyo técnico de Unicef, la encuesta produce información relacionada sobre confianza del consumidor, bienestar subjetivo, redes de apoyo de los hogares, bienestar de los hogares, y niveles de acceso a políticas nacionales y locales de asistencia. Su edición más reciente recoge los datos de mayo de este año. La encuesta se hace en 23 ciudades capitales de departamento y áreas metropolitanas.


Veamos algunos de los resultados. Preguntados sobre la situación económica del país, el 55,9% de los encuestados dijo que esta era peor en comparación con la que vivía en mayo de 2021. Por su parte, 22,7% consideró que esta era igual. Y, sobre cómo creen que será la situación dentro de 12 meses comparada con la actual, un 35,6% dijo que será igual, mientras que el 32,1% previó que esta será peor.


Con respecto a las posibilidades de adquirir ropa, zapatos y alimentos, entre otros, el 62,7% de las personas que son jefes de hogar dijo que estas no habían sido mayores a las de un año atrás. Entre tanto, 29,2% dijo tenía las mismas posibilidades y un 8,1%, mayores posibilidades.


La encuesta también indagó por cómo creen las personas que se comportarán en el país los precios durante el próximo año, en comparación con el año anterior. El 61,1% estimó que aumentarán mucho, mientras que un 20,3% dijo que cree que estos aumentarán igual.


Respecto al comportamiento del empleo, el 34,5% de las personas dijo que cree que permanecerá igual, mientras que el 30,7% consideró que este disminuirá mucho.


A comienzos de este año, una encuesta de la firma Invamer encontró que el 85 por ciento de las personas creían que Colombia está empeorando. Una mirada a los resultados de esta más reciente edición de Pulso Social parecería indicar que se trata de una tendencia que se mantiene.


Aunque podría parecer un asunto menor, el pesimismo tiene sus riesgos. Por un lado, evidencia la lectura ciudadana de una realidad inmediata –construida a partir de la lectura individual de la realidad, pero también a partir de las decisiones de política pública– y, por otro, el éxito limitado de las decisiones de política orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas. No obstante, no puede dejarse de lado el coletazo que la pandemia sigue teniendo en los niveles de ingreso, empleo y calidad de vida de las personas.


Ciertamente, hacer realidad un país en el que cada vez más personas sientan que las cosas van por buen camino es algo que va en el interés de todos.


¿Cambiará la lectura ciudadana de su realidad pasadas las elecciones? La respuesta a esta pregunta vendrá por cuenta de los cambios palpables que se alcancen a partir de la nueva configuración del escenario político y social de Colombia.