Desempleo 2020 e incertidumbre 2021: un largo camino por recorrer

Más de 3 millones 700 mil colombianos comenzaron 2021 en condición de “desocupados”. Así se desprende del balance que la semana pasada entregó el Departamento Nacional de Estadística (DANE) sobre el panorama del empleo en Colombia el año pasado.

Repasemos las principales conclusiones. El año pasado la tasa de desempleo fue del 15,9% –más de cinco puntos porcentuales por encima del 10,5% con que cerró 2019. Adicionalmente, el año pasado salieron del mercado laboral 2,4 millones de personas, pues la ocupación pasó de 22,2 a 19,8 millones.


El balance es especialmente delicado en ciudades como Neiva (26,1%), Ibagué (25,6%) y Cúcuta (23,7%), que registran las cifras más altas. Incluso, en las ciudades con menores índices –como Barranquilla (12,3%), Cartagena (14,6%) y Pasto (16,7%)– el panorama es preocupante.


¿Cómo llegó el país a este escenario? El Covid tuvo la culpa. Sin embargo –como lo hemos explicado a lo largo del último año–, aún en medio de una emergencia sin precedentes es posible encontrar mecanismos para paliar el enorme impacto de la pandemia.


Las cifras de desempleo que registra el país son, parcialmente, consecuencia de la decisión del Gobierno de no subsidiar las nóminas de las empresas al inicio de la emergencia y de haber fijado condiciones que dejaron por fuera del Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF) a numerosas pequeñas empresas.


Las cifras dan cuenta de ello: las mujeres y los jóvenes son los sectores de la población más afectados. Las primeras con alta participación en sectores de servicios; los segundos, parte de los eslabones más débiles de la cadena laboral y, a menudo, los primeros en ser despedidos a falta de ingresos para pagar sueldos o crear nuevas plazas de trabajo.


Así, mientras que el desempleo entre los hombres se ubicó en 12,7%, en el caso de las mujeres fue de 20,4%. Por su parte, la tasa de desocupación entre los jóvenes se ubicó en 24,2%. No obstante, si se observan los datos por ciudades, en 23 de ellas el desempleo juvenil supera el 28%.


El diagnóstico está, pues, claro. La pregunta es, ¿cómo se revierte el panorama actual? Reparar el tejido laboral y generar nuevas plazas de trabajo debe ser una prioridad para todos los actores económicos –públicos y privados–. En esta línea, la formalización debe ser también una prioridad. De igual forma, el énfasis debe estar puesto en los sectores y subsectores más afectados –particularmente los servicios y el turismo.


La generación de empleo figura entre los elementos de la estrategia de reactivación económica –o “reactivación segura”, como se le denomina usualmente en el programa de televisión presentado por el presidente de la República. Sin embargo, los detalles de dicha estrategia –priorizada en la agenda del Gobierno para este año y mencionada con insistencia por altos funcionarios del ejecutivo– no se conocen en detalle.


La puesta en marcha del plan nacional de vacunación es una señal clave para avanzar hacia la normalización de la actividad económica. No obstante, algunas señales dan cuenta de que los retos persisten. Lo cierto es que el empleo de los colombianos –y con ello, el ingreso de los hogares– no da espera. Los ciudadanos, los mercados y los actores económicos esperan señales contundentes y un camino claro para avanzar. Más que cifras, estamos hablando del bienestar de millones de personas.