Regalías y reconstrucción: una oportunidad que exige coordinación y voluntad administrativa
- ofiscal0
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Las finanzas públicas de Colombia atraviesan uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Reducir el déficit fiscal, contener el costo de los intereses de la deuda y preservar espacio para el gasto social en el mediano plazo son hoy algunos de los principales retos de la política económica, especialmente después del terremoto que afectó distintas regiones del país y aumentó las necesidades de atención, reconstrucción y reactivación.
En este contexto, identificar fuentes de recursos y mecanismos de financiación que permitan atender estas presiones sin profundizar el deterioro fiscal se ha convertido en una prioridad de la agenda pública. Por ello, en este nuevo blog del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana ponemos sobre la mesa una discusión: evaluar en qué medida los recursos del Sistema General de Regalías podrían contribuir a financiar parte de las necesidades de gasto social y recuperación económica que enfrenta el país.
Para esto, analizaremos la eficacia del Sistema General de Regalías (SGR) tanto en su dimensión nacional como territorial, haciendo especial énfasis en los territorios más afectados por el terremoto del 10 de agosto. Como generalidad, el SGR es una bolsa de recursos para inversión la cual se alimenta de recaudados de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para el sector de hidrocarburos y de la Agencia Nacional de Minería (ANM) para el sector minero. Por supuesto, se trata de un sistema cuyos ingresos corrientes dependen de los precios y las cantidades de estos recursos no renovables. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) administra los recursos, gestiona la ejecución presupuestal y coordina los pagos del SGR, mientras que el Departamento Nacional de Planeación (DNP) diseña y coordina la planeación y asignación de los proyectos de inversión financiados.
El sistema tiene dos fuentes principales de recursos: primero, la disponibilidad inicial, y segundo, los ingresos corrientes de la vigencia. La disponibilidad inicial corresponde al dinero que no fue girado durante la vigencia pasada a los territorios para la ejecución de proyectos. Puede estar compuesto por recursos comprometidos o simplemente no utilizados. Con la información pública disponible no es posible diferenciar entre estas dos fuentes. Por esta razón, en este análisis la disponibilidad inicial debe entenderse como el máximo de recursos que no fueron utilizados del bienio pasado así hayan sido comprometidos.

La Figura 1 presenta el desempeño agregado del SGR para el nivel nacional y para las regiones afectadas por el terremoto (Pacífico y Eje Cafetero). Se presenta el presupuesto total, el recaudo total del bienio y los recursos girados a estos departamentos. Para el momento en que se realiza este análisis, el recaudo total corresponde al recaudo a junio.
Para el SGR el presupuesto total asciende a $67 billones, el recaudo total alcanza $59 billones y los recursos girados llegan a $20 billones (30 % del presupuesto total). Cabe recordar que, de este presupuesto total, $31 billones corresponden a disponibilidades iniciales del bienio anterior, es decir, recursos que no fueron girados en la vigencia pasada. Para el bienio que estamos analizando, observamos en la Figura 1., que las disponibilidades iniciales fueron mayores que los ingresos corrientes presupuestados ($25 billones).
Para las regiones Pacífico y Eje Cafetero afectadas por el terremoto, el presupuesto total del SGR asciende a $7,62 billones, el recaudo total alcanza $6,47 billones y los recursos girados ascienden a $3,9 billones, es decir, más del 50% del presupuesto total y más del 60% del recaudo total. En concreto, la ejecución del SGR en las regiones afectadas por el terremoto es superior a la observada en el resto del país.
Si el bienio terminara hoy, el recaudo total a la fecha sería, el monto de recursos con el que contaríamos. Es decir, a nivel nacional quedarían $39 billones en disponibilidades iniciales, el 9% del Presupuesto General de la Nación. Para el Eje Cafetero y el Pacífico quedarían $2,5 billones. Podemos ver entonces que el SGR parece ser un sistema que no ejecuta y que tiene dificultades en hacer llegar estos recursos a las regiones. Esto, por supuesto, debería ser una prioridad en esta coyuntura para apoyar la recuperación tras el terremoto.
Por Constitución y ley, los recursos del Sistema General de Regalías tienen destinaciones y reglas específicas. Sin embargo, desde el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana consideramos necesario abrir una discusión sobre cómo priorizar, dentro de ese marco, los recursos que ya corresponden a los territorios afectados, de manera que puedan contribuir a la reconstrucción de municipios y ciudades y a la reactivación de sus economías.
Para ello, será clave la coordinación entre las entidades que participan en los Órganos Colegiados de Administración y Decisión (OCAD), así como su voluntad administrativa para orientar y priorizar proyectos de inversión asociados a las necesidades de recuperación de cada región. El llamado no es a cambiar la destinación de los recursos, sino a agilizar decisiones, articular proyectos y aprovechar las regalías disponibles para financiar inversiones que ya son competencia de los territorios y que hoy pueden ser determinantes para la reconstrucción y la reactivación económica.

Para mostrar el estado actual del SGR, observamos que, los recursos disponibles se componen de lo presupuestado y lo recaudado a la fecha. La Figura 2 presenta, a nivel nacional, lo presupuestado y lo recaudado a junio. Las disponibilidades iniciales son las mismas en las dos barras, pues al momento de presupuestar la ejecución del bienio estas ya son conocidas. El recaudo, en cambio, puede variar frente a lo presupuestado debido a cambios en la tasa de cambio, los precios de los minerales y los hidrocarburos, así como en los volúmenes de producción.
El recaudo a la fecha casi siempre debería ser menor, dado que el bienio aún no ha terminado. Sin embargo, podría ser mayor si, por ejemplo, el precio del petróleo llegara a subir hasta 150 dólares por barril. Como se observa, lo girado viene rezagado frente a los recursos disponibles, y dicho rezago es particularmente preocupante en la bolsa de Ciencia, tecnología e innovación, incentivo a la producción, exploración y formalización, el funcionamiento del SGR y órganos de control y Otros/emergencia económica.
Las asignaciones directas y de inversión regional son las que más recursos tienen y aunque también son los mejores rubros en ejecución, sus recursos girados apenas ascienden a cerca del 50%.

La Figura 3 presenta el mismo análisis con énfasis en las regiones del Eje Cafetero y Pacífico, las más afectadas por el terremoto. Al igual que en el agregado nacional, los recursos recaudados a la fecha se mantienen por debajo de lo presupuestado. Los menores niveles de ejecución se observan en Ciencia, Tecnología e Innovación; Incentivo a la Producción, Exploración y Formalización; funcionamiento del SGR; Asignación Ambiental; Órganos de Control; y ahorro a través del FAE y el FONPET. Sin embargo, en la mayoría de los rubros estas regiones presentan un desempeño superior al promedio nacional.
En particular, las asignaciones para inversión regional e inversión local registran niveles de ejecución superiores al 50%. Por su parte, en Asignaciones para la Paz, los giros reportados en la región incluso superan los recursos asignados, un comportamiento que merece una revisión particular para entender qué explica esta diferencia.
Este resultado es especialmente relevante en el contexto actual. Aunque persisten rezagos importantes en la ejecución de los recursos del SGR, las regiones más afectadas por el terremoto han logrado convertir una mayor proporción de los recursos disponibles en giros efectivos que el promedio del país. Esto sugiere que existe una capacidad de ejecución que podría ser aprovechada en la discusión sobre cómo orientar y priorizar recursos para la reconstrucción y la reactivación económica.
Por otro lado, alertamos que, en este momento crítico para el país, se presente la Resolución ORD-81117-03956-2026 de la Contraloría General de la República, mediante la cual se da por terminada, a partir del 1 de septiembre de 2026, la vinculación de los servidores de la planta temporal encargada de la vigilancia y el control fiscal de los recursos del SGR. La decisión responde al comportamiento del recaudo y a la disponibilidad presupuestal; aunque esta planta había sido prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2026, la Contraloría señala que los recursos disponibles solo permiten cubrir los gastos de personal hasta agosto y las respectivas liquidaciones. Así, a las dificultades para movilizar y ejecutar los recursos del Sistema se suma ahora una reducción de la capacidad institucional destinada a su vigilancia y control fiscal.
Desde el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana reiteramos la importancia de poner esta discusión en el centro de la agenda pública nacional. La coyuntura exige que gobernadores, alcaldes, Gobierno nacional y las demás entidades que participan en el Sistema General de Regalías evalúen, de manera coordinada, la viabilidad administrativa y política de priorizar estos recursos hacia proyectos que contribuyan a la reconstrucción y reactivación de los territorios más afectados.
Esto no implica desconocer las destinaciones constitucionales y legales del SGR (paz, ciencia y tecnología, inversión regional, asignaciones locales, entre otras), sino encontrar, dentro de ese marco, acuerdos y mecanismos que permitan acelerar la formulación, aprobación y ejecución de proyectos que cumplan con esas finalidades y, al mismo tiempo, respondan a las necesidades urgentes de las regiones. Este esfuerzo resulta aún más pertinente si se tiene en cuenta que los territorios más afectados por el terremoto presentan, en varios rubros, niveles de ejecución superiores al promedio nacional. El reto, por tanto, no es solo contar con los recursos, sino lograr que lleguen de manera oportuna, transparente y jurídicamente viable a las inversiones que hoy más se necesitan.
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