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¿Cómo va Bogotá en finanzas Públicas?

 

 

Recientemente el Observatorio Fiscal fue invitado por Bogotá Cómo Vamos para escribir el capítulo Cómo Vamos en Gestión y Finanzas Públicas que hace parte del Informe de Calidad de Vida que publica anualmente esta organización. A propósito de ese reporte, aprovechamos esta entrada para contarles los hallazgos principales.

 

En nuestras entradas anteriores nos hemos concentrado en el análisis de las finanzas públicas a nivel Nacional. Sin embargo, las finanzas públicas a nivel local tienen sus propias complejidades y funcionan de manera muy distinta al gobierno nacional por lo que merecen ser estudiadas en sus particularidades. A nivel local existe por supuesto una alta heterogeneidad entre los municipios con un buen y mal desempeño fiscal siendo la dependencia de las transferencias de la Nación una de las diferencias principales. Nos concentramos hoy en el caso de Bogotá que se ha caracterizado por depender poco de las transferencias del gobierno nacional y por tener unas finanzas sanas y estables.

 

En primer lugar, de acuerdo con el índice de desempeño fiscal que publica anualmente el Departamento de Planeación Nacional (DNP), Bogotá ha tenido puntajes por encima de 80 a partir del año 2010 y desde entonces ha venido mejorando en los indicadores financieros (en 2016 el IDF fue de 82,50). Puntajes altos como los que ha obtenido Bogotá indican que la ciudad tiene suficientes recursos para sostener su funcionamiento, es capaz de generar niveles altos de recursos propios por lo que depende poco de las transferencias de la Nación, tiene niveles altos de inversión y tiene recursos disponibles para apalancar el servicio de su deuda (intereses y amortizaciones). Al comparar estos resultados con ciudades similares en términos de capacidad económica y concentración poblacional urbana se observa que para el 2016 según el IDF Bogotá ocupó el primer lugar seguido de Medellín y Barranquilla.

 

En términos de los ingresos, los impuestos locales corresponden a más del 92% de los ingresos corrientes de la administración central lo que le permite a la ciudad ser independiente en gran medida de las transferencias de la Nación. El impuesto predial y el ICA son las fuentes principales de recursos tributarios representando un 78% del recaudo tributario en el 2017. Este resultado evidencia el esfuerzo continuo de la administración por mantener un catastro actualizado, fomentar la cultura del pago y ser un foco para las actividades empresariales y comerciales a nivel nacional. A su vez, los mayores ingresos han permitido aumentar el nivel de gastos que ha sido en su mayoría de inversión, mientras que los gastos de funcionamiento se han mantenido contantes siendo posible financiarlos en gran medida con ingresos corrientes de libre destinación. Estos resultados van de la mano con la disminución del saldo de la deuda pública, su nivel de cobertura ante choques externos y su estabilidad según las calificadoras de riesgo.

 

Sin embargo, a pesar de que la ciudad tiene unas finanzas solidas los ciudadanos consideran que los recursos no están siendo bien invertidos lo que ha afectado la imagen y la confianza en el alcalde. La encuesta de Percepción Ciudadana 2017 que publica Bogotá Como Vamos indica que tan solo el 12% de los ciudadanos considera que la gestión del Alcalde Mayor Enrique Peñalosa ha sido buena y tan solo el 12% considera que los recursos públicos han sido bien invertidos. Además de lo anterior, 51% de los ciudadanos piensa que la corrupción ha aumentado, el 84% tiene una imagen desfavorable del alcalde y solo el 10% confía en él.

 

Lo anterior evidencia una desconexión entre los resultados en finanzas públicas y la percepción ciudadana. Los indicadores de confianza y de gestión del alcalde dependen significativamente del nivel de satisfacción con la forma en que se invierten los recursos públicos, por lo tanto, resulta preocupante que los buenos resultados en esta materia no sean percibidos por la ciudadanía. Es por esta razón que el gran reto de esta administración está en poder comunicar de manera oportuna y eficiente los resultados de la gestión de la Alcaldía.

 

 

 

 

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