Un pulso social con nuevas tareas para el próximo Presidente

A lo largo del análisis que venimos haciendo sobre las propuestas de los candidatos presidenciales también hemos puesto de presente cómo el fragor de la batalla por los votos hace que por momentos se pierdan de vista los enormes retos que deberá enfrentar la persona que gane las elecciones del próximo 29 de mayo –y la eventual segunda vuelta, prevista para el 19 de junio–, sin importar su filiación política.

Debería, por ejemplo, tenerse en cuenta que el 60,6 por ciento de las y los jefes de hogar de 23 ciudades capitales de departamento y áreas metropolitanas estimaron que la situación económica del país en marzo fue peor respecto a la que se vivía en el mismo mes de 2021, y que 10,2 por ciento consideró que esta era mucho peor.


Preguntadas sobre cómo prevén que estén las cosas en ese frente dentro de 12 meses un 33,2 por ciento dijo que serán iguales, mientras que el 31,9 por ciento aseguró que el escenario será peor.


En cuanto al comportamiento de los precios en el país durante el próximo año, en comparación con el anterior, el 63,3 por ciento de las personas consultadas dijo que estos aumentarán mucho, y el 20,3 por ciento previó que aumentarán igual.


Este último dato resulta llamativo si se le mira en el contexto de la escalada inflacionaria que está viviendo Colombia en la actualidad. Como se recordará, la inflación anual para abril fue del 9,2 por ciento –la más alta en más de dos décadas–.


Estos datos están contenidos en la más reciente edición de la Encuesta Pulso Social, elaborada por el Departamento Nacional de Estadística (DANE) con el objetivo de conocer el alcance de los impactos de la crisis del covid-19 en la sociedad colombiana.


Esta encuesta, como lo saben nuestros lectores habituales, es una de las que más consultamos dada la amplia gama de aspectos que abarca: desde confianza de los consumidores hasta redes de apoyo en los hogares, pasando por acceso a políticas de apoyo. Realizada con el apoyo técnico de Unicef, Pulso Social, como anotamos antes, se realiza en 23 capitales de departamento y en áreas metropolitanas.


Uno de los temas claves que aborda Pulso Social tiene que ver con la situación económica que perciben las personas consultadas. En esta ocasión, el 43,9% de las y los jefes de hogar dijeron que en marzo la situación económica en sus hogares fue peor respecto a la observada en el mismo mes del año anterior. Para un 37,7 por ciento esta fue igual.


Y, sobre cómo ven la situación de su hogar dentro de un año respecto a la actual, un 41,4 por ciento aseguró que seguirá igual. Entre tanto, el 28,1 por ciento estima que será mejor, y un 23,4 que será peor.


Puestas en clave de campaña electoral, estas perspectivas de la ciudadanía subrayan la importancia que en el arranque del próximo gobierno tendrán las iniciativas relacionadas con programas sociales que contribuyan a mejorar la capacidad adquisitiva de las personas, y a seguir avanzando en la reducción de la pobreza.


Toda iniciativa en este sentido demanda un mayor gasto. Así, la prioridad deberá ponerse en obtener un mayor recaudo. O, dicho de otra forma, en el trámite y aprobación de una nueva reforma tributaria que permita recaudar el dinero para poner en marcha los programas prometidos.


Los retos en materia económica y social no paran ahí, y se extienden también a la esfera el empleo.

En materia de mercado laboral, esta edición de Pulso Social revela que el 52,5 por ciento de las personas entrevistadas contestaron que tenían trabajo, mientras que el 34,4 por ciento dijo estar dedicado a oficios del hogar.


Si hablamos de sumar tareas a la lista que tendrá en frente el próximo Presidente de la República, una de las más importantes –atada, por supuesto, a la pedagogía, buen recibo y feliz trámite de las reformas urgentes– tiene que ver con el bienestar subjetivo de las personas. ¿Podemos los colombianos ver con mayor optimismo el futuro? Y, más que eso, ¿podrán las instituciones, los gobernantes y las lógicas derivadas de políticas públicas y las actuaciones de los actores sociales y económicos darnos razones para sentirnos así?


No es un tema menor. Pulso Social revela que, de los encuestados, apenas el 14,7 por ciento de las personas manifestó satisfacción con su situación laboral y el 7,1 por ciento con su situación en materia económica –esto, al pedirles ubicarse en una escala de 1 al 5, en donde 1 indica insatisfacción y 5 satisfacción–.


Otros hallazgos relevantes de esta edición de Pulso Social tienen que ver con las redes de cuidado. En marzo el porcentaje de personas que no hacen tareas laborales o que no tienen empleo fue de 38,2 por ciento. Mientras que para mujeres fue 48,2 por ciento, para hombres fue 24,5.


En lo relacionado con políticas de apoyo, en este mismo periodo el 12,1 por ciento de las personas que eran jefes de hogar dijo que estaba recibiendo “asistencia social de instituciones públicas y privadas en el último mes”. Por su parte, el 70,9 por ciento dijo que ha recibido transferencias monetarias.